La Junta de Andalucía ha reforzado su estrategia de control, regulación y ordenación de las viviendas de uso turístico. Entre las medidas anunciadas figura la incorporación de procedimientos automatizados para cancelar inscripciones que incumplan limitaciones municipales e impedir el acceso al Registro de Turismo de Andalucía cuando el planeamiento urbanístico no permita la actividad.
La actuación afecta principalmente a propietarios y gestores que pretendan inscribir una nueva VUT, especialmente en municipios que hayan suspendido licencias o declaraciones responsables. Antes de iniciar el trámite registral, la Junta mantiene un sistema de avisos para informar de las restricciones municipales aplicables.
La coordinación administrativa se apoya en diez convenios vigentes con municipios y capitales de provincia con una presencia elevada de alojamientos turísticos. Estos acuerdos facilitan la detección de incumplimientos urbanísticos y turísticos, mientras que el Proyecto Titán incorpora inspección, vigilancia digital y herramientas para localizar actividades clandestinas.
El comunicado no establece un nuevo plazo general de adaptación, pero confirma que las restricciones municipales pueden aplicarse mientras los ayuntamientos modifican su planificación urbanística. Los titulares deben comprobar que el uso turístico está permitido, atender las exigencias municipales y disponer de la habilitación necesaria antes de solicitar la inscripción autonómica.